El Distrito del Chorro está situado en lo que fue la segunda fundación de la ciudad, arriba en las calles de Diaz de Sollano y Recreo. De acuerdo con la tradición, fue descubierto por los perros que acompañaron al fray Juan de San Miguel, razón por las que la llamaron Izcuinapan, que significa "agua de perros".
Los trabajos de fontanería fueron financiados por la familia De la Canal e inaugurados en 1750; de las fuentes originales de las cuales el agua llegó quedan originalmente por lo menos dos, una en la calle Quebrada y la otra en el Camino Real, así como los lavaderos públicos, aún en servicio y en buenas condiciones. En ambos, las fuentes y los lavaderos, son bien sabido los trabajos de reconstrucción que se han practicado en ellos en diversas épocas, así como en el sistema del almacenaje y de distribución.
La desigualdad del terreno fue aprovechada para construir las terrazas con vistas conectadas por medio de las escalinatas. Desde ellas se goza de las mejores visiones panorámicas de San Miguel con el parque Benito Juárez incluido, un jardín extenso con árboles altos y viejos, donde se hacen las ferias populares y otros festividades tradicionales.
Muchos famosos han construido sus mansiones aquí, entre ellas el actor español Antonio Banderas y Cantinflas. En las vecindades de San Miguel también hay lugares dignos ver, como la capilla de San Miguel el Viejo una de tantas de las que se levantaron a lo largo del río Laja; el trabajo fue hecho sobre todo por las manos de indios, evidentes en todos los detalles, y especialmente en la cara de Cristo y en los ángeles que adornan el arco.
No es posible dejar de visitar el jardín botánico localizado en la cañada de una colina vecina; es de una gran extensión estéril y pedregosa, semidesertica, en la cual hay multiplicidad de especie de magueyes, nopales y las biznagas que crecen entre las pequeñas sombras de los mezquites.
De manera elaborada se llega hasta un gran invernadero en donde venden cactáceas de todo el tipo y tamaño. El dar un paseo sirve a los ciclistas; que se suben de la ciudad para hacer ejercicio y para ver el paisaje magnífico circundante, en el cual sobresale La Presa del Obraje, la sierra de Guanajuato y el canal del río Laja.
Un sitio más que merece visitarse es Mexiquito que en la opinión de la gente de la ciudad, fue donde se paró el águila en el nopal, pero la asustaron de modo que volara más lejos. Fray José Mojica, gran promotor de San Miguel entre la comunidad norteamericana, fundó un hogar para los huérfanos aquí.
Es obligado dar un paseo en barca por la Presa Allende la mayor del estado simplemente para conocerla o para admirar el paisaje de los alrededores.
El Tiempo
El tiempo allí es típico del México montañoso es decir hace calor por el día, y fresco en la noche, no es especialmente húmeda. Es bastante agradable si usted evita el sol del mediodía. La estación de lluvias ocurre al principio de junio o a medianos y continúa hasta el principio de septiembre. Durante este tiempo, hay las chubascos por la tarde que aunque a menudo son fuertes, son también cortos, y hace poco para interrumpir el flujo de la ciudad.
Es una ciudad reservada que es notable y cómoda para viajero y el residente, la ciudad es tranquila, reservada, y tiene un ritmo propio. Este ritmo no está en la samba, o en la danza mejicana del sombrero. Es un golpe de tambor apacible reservado marcando los relajados días de la ciudad, y entonces un vida al atardecer para dar un paseo antes de que la iglesia rosada encienda sus luces. La iglesia se ilumina, usted se sienta abajo en el banco, y alguien se sentará al lado de usted y empezará una conversación. Entonces usted dirá algunas palabras, se levantarán, y usted podrá admirarla para más tiempo.
Es una ciudad para la mente independiente, y bastante cómoda para una comunidad entera mejicana y de extranjeros residentes del que se forma una diversa clase de lugar.